From a Clubfoot Dad

Tuesday, April 11, 2017


My blog is mainly geared toward women. I share motherly thoughts, beauty insight occasional recipes and my family's lifestyle. Today however, the post is written by the man in my life. The one who God has sent to keep me sane! I asked him to write this post a while back ago and I am so thrilled to share his thoughts on what it's like to be a clubfoot daddy to our son Josiah. 


When I first found out Josiah was going to be born with clubfoot I just went blank. I did not know what to do or say. I remember these thoughts going through my head. "Is he going to be normal ? What is clubfoot? Is my son ever going to walk?" The doctor conducting the ultrasound was no help by immediately asking us if we were thinking about terminating the pregnancy. After he said those words I thought clubfoot was a serious condition that had no cure. My wife and I left that office in shock and disbelief that this was happening to us. I remember praying to God in my head on the car ride home asking him to please cure him and let him be normal when he is born.

As soon as I got home and started googling and researching online what was clubfoot I started to realize that we could beat this condition. Clubfoot can be treated and my son Josiah can live a normal life. We had a few more ultrasounds after the initial diagnosis and the doctor said that the clubfoot was bilateral and was still there. Even until the day Josiah was born I had this thought in the back of my mind just hoping that the ultrasound doctors were wrong. When I first saw Josiah on the day of his birth I noticed that the clubfoot was there, but it didn’t matter anymore. He is my 3rd child and I love him no matter what. I was happy he was here and we would fight this together.



I must admit the first 6 months of after Josiah was born went by so fast. We went through numerous doctor appointments during the casting phase (including changing his doctor midway), a tenotomy procedure and one weeks stay at the hospital because of bronchitis when he was 10 days old. Josiah has gone through so much during his young life. More than any parent would want their child to endure, but I believe it has made him so much stronger. When he wants something he is very persistent and usually gets it. He is my little champion and Daddy is so proud of him.

Today we are still going through the treatment process for Clubfoot. We are in the boots and bar stage and Josiah is on 12 hour wear. We still have a long road ahead for us, but we will continue to fight on and make dang sure that we beat this. I can’t thank my wife Dominique enough, she has made this process a lot easier for our family to endure. She has been persistent with the treatment, changed doctors when something didn’t seem right and asked lots of questions. She got our other 2 boys, Abram and Eli, involved with the treatment process by educating them about clubfoot and letting them know off the bat that Josiah is a normal little boy and that he is no different from anyone else. Also with helping other parents going through the clubfoot process with this blog.

My advice for any father with a child with clubfoot is ask lots of questions and if something doesn’t seem right seek a second opinion, get involved with the treatment process by learning how to put the boots and bar on just as fast as your wife ðŸ˜.With time the process gets easier. Josiah is almost 2 years old and believe me that if I can go back I would not change a thing. Josiah is a blessing in our lives and he is a joy to have as my son. 
-Luis



Español


Mi blog está orientado principalmente hacia las mujeres. Comparto pensamientos maternales, recetas ocasionales, de productos de belleza y el estilo de vida de mi familia. Hoy, sin embargo, el mensaje está escrito por el hombre en mi vida. El que Dios ha enviado para mantenerme sensata! Le pedí que escribiera este artículo hace un tiempo atrás y estoy muy emocionada de compartir sus pensamientos sobre lo que es ser un papá de niño con pie equino varo para nuestro hijo Josiah.

Cuando descubrí por primera vez que Josiah iba a nacer con pie equino varo, me quedé en blanco. No sabía qué hacer ni qué decir. Recuerdo estos pensamientos pasando por mi cabeza. "¿Va a ser normal? ¿Qué es el pie equino varo? ¿Mi hijo podra caminar?" El médico que realizó el ultrasonido no fue de ayuda al preguntarnos inmediatamente si estábamos pensando en terminar el embarazo. Después de decir esas palabras, pensé que el pie equino varo era una enfermedad grave que no tenía cura. Mi esposa y yo dejamos esa oficina en estado de shock y la incredulidad de que esto nos estaba pasando. Recuerdo haber orado a Dios en mi cabeza en el viaje de vuelta a casa pidiéndole que lo curara por favor y que fuese normal cuando nazca.

Tan pronto como llegué a casa y comencé a buscar y investigar en línea lo que era pie equino varo comencé a darme cuenta de que podíamos superar esta condición. Pie equino varo puede ser tratado y mi hijo Josiah puede vivir una vida normal. Tuvimos algunos ultrasonidos más después del diagnóstico inicial y el médico dijo que los pies seguían igual. Incluso hasta el día en que nació Josiah, tuve este pensamiento en el fondo de mi mente sólo esperando que los médicos de ultrasonido estuvieran equivocados. Cuando vi por primera vez a Josiah el día de su nacimiento, noté que si tenía pie equino varo, pero ya no importaba. Él es mi tercer hijo y lo amo, pase lo que pase. Estaba feliz de que estuviera aquí y pelearemos juntos.



Debo admitir que los primeros 6 meses después de que Josías nació pasaron tan rápido. Pasamos por numerosas citas médicas durante la fase de yesos (incluyendo el cambio de su médico a mitad de camino), un procedimiento de tenotomía y una semana de estancia en el hospital debido a la bronquitis cuando tenía 10 días de edad. Josiah ha pasado tanto por su corta vida. Más que cualquier padre quisiera que su hijo perdure, pero creo que lo ha hecho mucho más fuerte aún. Cuando quiere algo es muy persistente y generalmente lo consigue. Él es mi pequeño campeón y papá está muy orgulloso de él.

Hoy todavía estamos pasando por el proceso de tratamiento de Clubfoot. Estamos en la etapa de botas y Josiah está en 12 horas de uso. Todavía tenemos un largo camino por delante para nosotros, pero vamos a seguir luchando y estar seguros de superar esto. No puedo agradecer a mi esposa Dominique mas pues ella ha hecho este proceso mucho más fácil para nuestra familia para soportar. Ella ha sido persistente con el tratamiento, cambió de médico cuando algo no parecía correcto y le hizo muchas preguntas. Ella consiguió que nuestros otros 2 niños, Abram y Eli, participaran en el proceso de tratamiento educándolos sobre el pie equino varo y recordándoles de que Josiah es un niño normal y que no es diferente de nadie. También en ayudando otros padres que pasan por el proceso del pie equino varo escribiendo este blog.

Mi consejo para cualquier padre con un niño con pie equino varo es hacer muchas preguntas y si algo no parece correcto buscar una segunda opinión. Participar en el proceso de tratamiento por aprender a poner las botas y el fiero tan rápido como su esposa. 😁 Con el tiempo el proceso se hace más fácil. Josiah es casi 2 años y creo que si puedo volver no cambiaría nada. Josíah es una bendición en nuestras vidas y es una alegría tener como mi hijo.
-Luis


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