Ariana's Story

Thursday, November 3, 2016


Today's post is written by a fellow Clubfoot Momma, Mirtha! I am so excited to share Ariana's story with you. I hope you find her as inspiring as I do.


You can find more of Ariana's story at Mommy of a Clubfoot Ballerina


In this season of gratitude and family I am overwhelmed with a grateful heart full of love.  Looking back on our journey with clubfoot I remember feeling alone, judged and weak. It felt like we never slept and how could we? Our baby would cry most nights from the discomfort of the casts, especially since they were changed on a weekly basis. Sometimes we felt anger even towards the medical staff. I remember one time they cut her little leg trying to saw off the cast, yes it was a little cut, but I just couldn't bare seeing her receive more pain than the one she was already in. We managed to look past it because the medical staff really did a great job correcting her feet and keeping us calm as they did so. They also filled our little one with hugs and kisses! You see just like with that experience, with every other hard obstacle we faced came with it an opportunity for growth and an opportunity to learn as well as educate others.


 One thing I never anticipated was all the questions we would get from complete strangers. Most of them asking us, "How did she break her legs?" At first those questions hurt, but then I figured I could use that as an opportunity to educate them on clubfeet because just like them, I was not aware of this deformity until I was told about it on our ultrasound. Our little princess went through 3 months of casting then surgery and then another 3 weeks of casting. It was tough but seeing her smile seconds after it all and coming out of surgery kicking her legs an hour later, showed me just how strong she was and it made me be just as strong for her.  Her feet were eventually corrected and she learned to walk early. By the time she was one year old she was running! 


The sad truth is that despite her feet being corrected and being a witness that clubfeet is a deformity that CAN be fixed, the pain we saw our baby experience and the hurt we experienced ourselves kept us from having another baby. We somehow thought that our second baby would be born with clubfeet and we weren't sure if bringing another child into the world to suffer was something we wanted to do. It took us 7 years and faith in God to realize that right in front of us was this perfectly healthy and beautiful clubfoot ballerina. This girl who couldn't remember any of her clubfoot Journey, a girl who gave us strength and inspired us. Inspired me to become a therapist and her daddy to the same. 


Seven years later we decided to give our clubfoot princess a sibling and as terrified as we were, we knew we'd be ok. We knew that even if she was born with clubfeet we had the experience to fix it and how to care for her. 

So in this beautiful season I have so much to be thankful for! I'm thankful for that clubfoot baby who put us on a difficult, but beautiful journey. Without knowing she put her daddy and me on our career paths, she filled our hearts with love and she gave us the courage to give her a baby sister.  I'm thankful that this second princess does not have to suffer the pain her sister did. I'm thankful to be able to educate others and support them in their clubfoot journey.  I'm thankful for my family and I hope you all find the opportunity to use your obstacles as stepping stones for growth.  I hope you all have a wonderful holiday season!
 - Love Mirtha 

Español


El post de hoy es escrito por Mirtha, una mamá compañera de pie equino varo!  Estoy tan emocionada de compartir la historia de Ariana con ustedes. Espero que encuentren la historia de Ariana tan inspirante como yo.

Puede leer mas de la historia de Ariana en su página AQUI


En esta temporada de gratitud y familia estoy abrumada con un corazón agradecido y lleno de amor. Mirando hacia atrás en nuestro viaje con pie equino varo recuerdo sentirme sola, juzgada y débil. Se sentía como si nunca dormíamos y cómo podíamos? Nuestro bebé lloraba la mayoría de las noches por el malestar de los yesos, sobre todo porque se cambiaban semanalmente. A veces sentíamos coraje incluso hacia el personal médico. Recuerdo que una vez cortaron su pequeña pierna tratando de cortar el yeso, sí, era un poco cortado, pero no podía verla recibir más dolor que la que ya había pasado. Conseguimos mirar más allá porque el personal médico realmente hizo un gran trabajo corrigiendo sus pies y mantenernos tranquilos como lo hicieron. ¡También llenaron nuestra pequeña con abrazos y besos! Es que con cada obstáculo difícil que enfrentamos vino con él una oportunidad para el crecimiento y una oportunidad de aprender así como educar otros.


Una cosa que nunca anticipé fue todas las preguntas que nos harían completos extraños. La mayoría de ellos nos preguntaban: "¿Cómo se rompió las piernas?" Al principio esas preguntas dolían, pero entonces pensé que podría usar eso como una oportunidad para educarlos en el pie equino varo, porque al igual que ellos, yo no era consciente de esta deformidad hasta que me dijeron acerca de ello en nuestro ultrasonido. Nuestra pequeña princesa pasó por 3 meses de yesos, luego la cirugía y luego otras 3 semanas de yesos. Fue duro pero al verla sonreír segundos después de todo y salir de la cirugía pateando las piernas una hora más tarde, me mostró lo fuerte que era y me hizo ser tan fuerte para ella. Sus pies fueron corregidos y ella aprendió a caminar temprano. Para cuando ella tenía un año de edad andaba corriendo!


La triste verdad es que a pesar de que sus pies están corregidos y ser un testigo de que el pie equino varo es una deformidad que se puede arreglar, el dolor que vimos pasar a nuestra niña, y el daño que experimentamos nosotros, nos impidió tener otro bebé. De alguna manera pensamos que nuestro segundo bebé nacería con los pies igual y no estábamos seguros si traer a otro niño al mundo para sufrir era algo que queríamos hacer. Nos tomó 7 años y la fe en Dios para darnos cuenta de que justo por delante de nosotros estaba una bailarina perfectamente sana y hermosa. Esta chica que no podía recordar ninguna cosa de su viaje de pie equino varo, una chica que nos dio la fuerza y nos inspiró. Me inspiró a convertirme en un terapeuta y su papá también.


Siete años más tarde, decidimos darle a nuestra princesa de pie equino varo una hermanita y tan aterrorizados como estábamos, sabíamos que estaríamos bien. Sabíamos que incluso si ella naciera con pie equino varo tendríamos la experiencia para arreglarlo y cómo cuidarla.

En esta estación hermosa tengo tanto por estar agradecida! Estoy agradecido por esa bebé de pie equino varo que nos puso en un viaje difícil, pero hermoso. Sin saberlo ella puso a papá y mamá en nuestros caminos de carrera. Llenó nuestros corazones de amor y nos dio el valor de darle una hermanita. Estoy agradecido de que esta segunda princesa no tenga que sufrir el dolor de su hermana. Estoy agradecida de ser capaz de educar a los demás y apoyarlos en su viaje de pie equino varo. Estoy agradecido por mi familia y espero que todos encuentren la oportunidad de usar sus obstáculos como escalones para el crecimiento. Espero que todos ustedes tengan una maravillosa temporada navideña!
Con Amor, Mirtha

No comments:

Post a Comment

Lets talk! Tell me what you think. I make every effort to reply!

 
Design by Studio Mommy (© Copyright 2015)